Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades

Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades - Museo Histórico, C/ Puente de las Eras, Nº 5, 19432 Abánades (Guadalajara) España.

martes, 15 de noviembre de 2016

El Museo - Tercera Parte

Ellos se fueron y nos dejaron sus cosas
Los campos quedaron yermos, los ganados emigraron o acabaron en la sartén del rancho de los soldados. A la vida cotidiana previa al conflicto sucede esta excepcionalidad de tanta gente movilizada, con el tiempo se hizo también cotidiana. Aparecen restos de medicinas antirreumáticas, cucharas, tenedores, platos de aluminio, botones, hebillas, cepillos, etc. Utensilios para la alimentación y el cuidado personal, sobre todo. Pocos objetos personales, una medalla de la Virgen apareció en un combatiente falangista así como otra de un pueblo cántabro. La arqueología es una gran fuente de información.
Fotografía procedente del Archivo Rojo
Hay una fotografía de varios soldados republicanos con una lugareña que lleva en los hombros una toquilla de lana, recuerdo haberlas visto durante mi infancia en las mujeres mayores, la paisana sonríe junto al grupo de soldados. Poca documentación gráfica y escrita encontramos. La convivencia tuvo que generar grandes amistades y enemistades, amores frustrados, muchos recuerdos, grandes añoranzas y momentos de inspiración. Recordamos las esculturas que aparecen en el paraje de Las Puertas, eran momentos tediosos, la esperanza de que esto acabe pronto y volver a la vida anterior a sus novias, madres, amigos, a labrar sus tierras, poner en marcha sus talleres, tocar en la orquesta…, cada uno tiene en la cabeza su proyecto de vida en paz.
Recordemos la película de Berlanga, La Vaquilla, en la que los maletillas, de bandos enfrentados, se despiden con un abrazo y diciéndose: A ver si esto acaba pronto y formamos cuadrilla…
Al principio de la visita veíamos los carteles propagandísticos, es en esta sección donde la tecnología servirá para difundir noticias, tenemos una radio, periódicos, máquina de escribir y también un gramófono. La propaganda es fundamental en una guerra, la radio era el internet de la época, servía para dar noticias, no siempre verídicas, instigar e insuflar ánimo a los partidarios, arengar a los combatientes o demonizar a los adversarios. La música cubría gran parte del tiempo, la mayoría militar pero también la copla y la jota dependiendo de la zona geográfica. Se dice que por nuestro pueblo vino a arengar a las topas Miguel Fleta, pero no está confirmado, lo que sí es seguro es que se oía por la radio y probablemente también en el gramófono.
El conflicto creó un género de canciones, en muchos casos con música regional, pero con letras que se ajustaban a las circunstancias: No pasarán, Si me quieres escribir ya sabes mi paradero…, Tengo un hermano en el frente…, El vino que tiene Asunción…, Ay Carmela, Anda jaleo… Hasta nosotros han llegado algunos usos de aquella terminología, todavía nos referimos al Parte, el noticiero diario, en clara alusión a los partes de guerra, tendenciosos y poco fiables que se emitían compartiendo espacio en aquella radio con música y chistes del momento.
La prensa era otro medio de comunicación, menos eficaz que la radio, pero perdura en el tiempo, Lo escrito, escrito está, queda constancia de ello. Solía ser tan mentirosa, tan tendenciosa como la radio. Sobre la pared hay recortes de periódicos de la época en los que aparece la batalla del Alto Tajuña.
La máquina de escribir fue utilizada, fundamentalmente, por los corresponsales de guerra extranjeros. En La forja de un rebelde de Mario Camus, vemos cómo Arturo, el protagonista, trata de censurar, en el edificio de Telefónica de Madrid, a los corresponsales de periódicos extranjeros, la falsa noticia de que Franco había entrado en Madrid en los últimos días de 1936.
La máquina de escribir daba un soporte más oficial, aunque se tuviera muy buena caligrafía, de estas máquinas salieron edictos, bandos, proclamas de los dos ejércitos.
Detalle de la gramola expuesta en el museo
El gramófono, el tocadiscos de la época, tendría la función de reproducir música para deleite personal pero también para propaganda entre trincheras cercanas, frente a frente. Los combatientes se insultaban entre ellos con estas frases: Hijos de la Pasionaria, queriendo decir que esta histórica militante comunista era una puta, contestándoles los otros; Hijos de cura, llamándoles de esta manera también hijos de puta por el carácter de castidad que procesan los sacerdotes.
Atrás dejamos un proyectil con carga hueca que portaba propaganda en favor del ejército de Franco. No fue muy usado este sistema propagandístico.
Amplias vitrinas ocupan el frontal de la antigua fragua, estos objetos que aquí se exponen los hemos resumido en la internacionalización del conflicto y la vida cotidiana en las trincheras y la retaguardia. Queda por último una vitrina estrecha, ocupando bien el espacio disponible, en la que aparecen restos de botellas, latas, cristales y cosas aparentemente inconexas, son objetos encontrados por los arqueólogos en las excavaciones de las trincheras. Son sumamente elocuentes ya que nos habla de la procedencia de sus propietarios y nos da una idea del mapa de la división de la España de la época. Valga un ejemplo para constatarlo, en la zona nacional se encontraron unos cascos de cerveza Cruz Campo, la fábrica está en Sevilla. En la zona republicana apareció una botella de coñac Peinado, procedente de Ciudad Real. Latas de conserva gallegas, de carne de Mérida con los nombres y la estética de los nuevos ocupantes. Sabido es que en la zona republicana quedaron las fábricas de papel de fumar y en la zona nacional el tabaco, con proyectiles sin carga se intercambiaba para poder fumar.
Hemos llegado al final de la muestra. Todo este material encontrado, así como los comentarios, nos conducen a la gran ofensiva que tuvo lugar en la primavera del 38 donde los muertos se contaron por miles. Aquí lo hemos bautizado como La Batalla Olvidada, en algunos documentos se refieren a ella como la ofensiva del Alto Tajuña, no pasó a la historia como la de Jarama, Brunete o Belchite, pero no por ello fue menos cruenta. Tras varios días de lucha, donde se cree que se llegó al cuerpo a cuerpo, la batalla quedó en tablas y se mantuvo así hasta el final de la guerra. Los interesados en ampliar este apartado, así como conocer a los mandos y tropas que participaron en la batalla, disponen de una pequeña explicación que está impresa en el Museo.
Dos mapas encima de estas vitrinas señalan con precisión cómo estaban estos parajes antes y después del enfrentamiento.
Como alegato final, hemos querido pasear por el Museo con el mismo espíritu que aquellos que con tanta exquisitez lo han expuesto. Como decíamos al principio es muy difícil no tomar partido, todos tenemos una ideología y una forma de ver el mundo, nuestros compatriotas lo llevaron a puntos extremos. Lo mismo ocurrió en toda Europa, sembrando la tierra de millones de muertos. Esta ingeniería social que se quiso implantar en la mitad del siglo pasado nos debe hacer reflexionar en cómo deben ser las cosas.
Hoy pertenecemos a la Unión Europea, donde los gobiernos se han ido alternando entre la democracia cristiana y la socialdemocracia apoyados por los liberales en determinados momentos. Son formas de gobierno que toman el humanismo como principio, con diferencias, pero con algo fundamental, la búsqueda del bien común, la justicia y la libertad como elementos fundamentales que sustentan nuestra convivencia.
Una curiosidad nos embarga, ¿cómo reacciona el público que visita el Museo? ¿Respetuoso y callado llevándose sus reflexiones a otros foros? ¿Toman partido y ensalzan lo que más les interesa? ¿Indiferencia? Habrá de todo.

Los objetos se muestran, no se demuestran, como mucho esta demostración  en el campo técnico, en cuanto a las opiniones con frecuencia aflora la pasión y se obnubila la razón, pero siempre debemos buscar la VERDAD, no nuestra verdad, ya nos advertía Aristóteles: «La verdad se dice de muchas maneras, pero es una».

Antonio Gutiérrez Layna

Placa conmemorativa en el exterior del Museo Histórico Municipal

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