Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades

Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades - Museo Histórico, C/ Puente de las Eras, Nº 5, 19432 Abánades (Guadalajara) España.

sábado, 22 de julio de 2017

Recordando "La Batalla Olvidada"

Fotografía de Ismael Gallego Puchol
La lucha por las tierras altas

En 1938 la Guerra Civil Española entra en su segundo año, que va a suponer el punto de inflexión por la supremacía entre los dos bandos enfrentados. Tras una serie de reveses militares que han mermado los recursos y la moral de las armas republicanas, a principios de marzo el Ejército Nacional inicia una amplia ofensiva en Aragón con la intención de alcanzar el Mediterráneo y cortar en dos el territorio de la República. Pero el Ejército Popular dista de estar derrotado, tenaz y sufrido trata de salir de las cuerdas resistiendo sobre el terreno y con maniobras de flanco para contrarrestar el esfuerzo principal del enemigo. Así a finales de marzo el Mando Supremo del Ejército de Tierra dispone que el IV Cuerpo del Ejército del Centro, dirigido por el Mayor de Milicias Cipriano Mera, actúe ofensivamente en Guadalajara a fin de aliviar la presión sobre el Ejército del Este. El plan de operaciones contempla atacar en dirección a Alcolea del Pinar y Sigüenza, tratando de profundizar hacia Ariza para cortar las comunicaciones con Molina de Aragón, algo que si sale bien comprometerá muy seriamente todo el frente alcarreño-aragonés para los nacionales. En la última semana de marzo se concentra en el Alto Tajuña la agrupación de maniobra que llevara a cabo la ofensiva, con las divisiones 5, 6 y 14 del Ejército Popular. Mientas la 5ª División ataca la Cabeza de Puente de Abánades, corresponde a la 14 romper el dispositivo enemigo del extremo oriental de la maniobra, a lo largo de los 15 Km comprendidos entre la Ermita de Sta. Catalina y el río Ablanquejo. Será un hueso duro de roer para las 70 y 98 Brigadas Mixtas (en adelante BM), encargadas de tomar las alturas que los nacionales han fortificado en torno a Sotodosos y Riba de Saelices. Al otro lado del frente la 75 División que manda el General Los Arcos tiene dispuestas sus reservas y también lo están las de la vecina 74 División, los nacionales han sido prevenidos por su servicio de inteligencia de la inminencia del ataque republicano, pero no de la magnitud del mismo, ni la determinación con va a llevarse a cabo. 

La ofensiva no comienza con demasiado buen pié en el sector oriental. La infiltración nocturna que había planificado el Estado Mayor Central no es posible ante unas defensas enemigas mucho más compactas que las descritas por los informes de inteligencia y la operación no comenzará hasta las 7:00 horas, perdido ya el factor sorpresa. Así, mientras la 98 BM ocupa Ribarredonda y consigue avances limitados sobre sus objetivos, firmemente defendidos por el 2º Batallón de Simancas, la 70 BM sufre un duro varapalo ante sólidos fortines protegidos por tres líneas de alambradas, con un estudiado plan de fuegos. El 20 Batallón de San Quintín nº 25 y el 183 de la Victoria nº 28 baten implacablemente con armas automáticas toda posibles vía de infiltración. Los nacionales mueven de inmediato sus reservas más próximas y el sector es reforzado con la Bandera de Falange Orense, a la que no tardan en unirse los Batallones 267 de Cazadores de San Fernando nº 2  y 2º de Milán nº 32. La compañía de tanques que debía apoyar el avance sobre las posiciones de Puntal del Abejar y Mocasilla “se despista” dejando a la infantería republicana sin más recursos para romper las alambradas que su propio coraje, al que no va a la zaga el de los defensores. Pese al derroche de valor de los atacantes y al eficaz fuego de su artillería, los reiterados asaltos se estrellan una y otra vez contra las fortificaciones. Para la 70 BM la jornada concluye sin haber alcanzado ningún objetivo y con un 15% de bajas, entras las que se cuentan numerosos mandos, como el mayor del 278 Batallón, abatido cortando con sus propias manos las alambradas al frente de sus hombres.

Mejor van las cosas en el sector occidental. Pese a que la operación ha comenzado a las 15:00, demorada 12 horas por una reorganización del orden de despliegue, se progresa rápidamente. A las 16:00 h la 2ª BM conquista Cerro Blanco y Vértice Cerro y una hora más tarde Cerro Rojo. La pérdida de estas alturas sobre Abánades complica mucho a los Nacionales la defensa del resto de posiciones al otro lado del río, donde el I Batallón de Gerona nº 18 se pega al terreno como puede. 

La mañana del 1 de abril se toma la cota 1.118 al sur de Abánades y fuerzas de la 39 BM combaten por las posiciones de Lastras y El Rondal. A última hora de la tarde la 2ª BM se hace con Lastras y, ya noche cerrada, con El Rondal. La Cabeza de Puente de Abánades ha caído y la 5ª División republicana entra en el pueblo. En el sector oriental también la nueva jornada es más propicia para el Ejército Popular y mientras la vapuleada 70 BM se lame las heridas, a las 14:00 la 98 BM ha conquistado los vértices “Calabazas”, “Millán” y “Montecillo” así como otras cotas estratégicas en torno a los mismos.

En Abánades el 268 Bon. de Cazadores de San Fernando nº 2, que acude desde Renales, se sitúa en el “Castillo” aún no ocupado por los republicanos, pasando a ser la posición nacional más avanzada en el sector. Sobre este punto se apuntala una línea de resistencia enlazando las posiciones que aún conservan sobre el Tajuña, mientras se acometen los primeros contraataques el 2 de abril. Ese mismo día la 70 BM vuelve a la carga sobre el Puntal del Abejar. Tras un intenso duelo artillero y pese al renuente apoyo de los tanques –el oficial de carros alega haberse quedado sin municiones y es amenazado con ser pasado por las armas si no acompañan a la infantería- se consigue romper las alambradas y tomar uno por uno los fortines del Puntal del Abejar, que a las 11:30 está ya en manos republicanas mientras el ataque prosigue hacia la Molatilla, tomándose a las 19:30 la cota 1.206.

El día 3 a las 19:00 se toma el vértice Molatilla, que es rebasado y el día 4 los esfuerzos se concentran sobre la Mocasilla, pero la 2ª BM no consigue enlazar con el flanco izquierdo de la 70, y no se puede completar el envolvimiento del último baluarte de los Nacionales en las tierras altas. También el apoyo de los tanques, que siguen consumiendo demasiado rápidamente sus municiones, vuelve a ser deficiente, hasta el punto que el comisario del 280 Batallón ejecuta de un tiro al teniente de carros en mitad del combate por “cobardía ante el enemigo”. Para colmo, la aviación nacional irrumpe paralizando las operaciones, pese a lo cual los republicanos ocupan a mediodía los fortines de las cotas bajas. El día 5, tras una preparación artillera y con un apoyo más resuelto de los tanques, el 280 Batallón se infiltra por la retaguardia de la Mocasilla y toma el fortín principal de la vertiente este, aunque los nacionales retienen los bastiones del vértice.

En el sector de Abánades igualmente han sido tres días de durísimos combates. La 66 BM de la 6ª División refuerza a la 2ª y la 39, revitalizando el avance hacia Cortes de Tajuña y Luzaga, que progresa varios kilómetros. El 20 Batallón de San Quintín nº 25, el 267 de Cazadores de San Fernando nº 2 y el 266 de Cazadores del Serrallo nº 6 se clavan al terreno y son envueltos sufriendo graves pérdidas. El mando de la Agrupación de Divisiones de Soria se las ve y desea para que una ruptura en profundidad de los republicanos no conduzca al desmoronamiento general del frente, pero el Ejército Popular ya ha llevado a cabo su esfuerzo máximo. El desgaste, las elevadas bajas y la falta de reservas paralizan la progresión y el 6 de abril las fuerzas republicanas pasan tácticamente a la defensiva, fortificando febrilmente sus posiciones y relevando a las unidades más castigadas. Así la 138 BM -que guarnecía inicialmente el sector de Abánades- sustituye a las exhaustas 2ª y 39, mientras en el sector oriental la 28 y 75 BM  toman el lugar de la 98 y la 70 BM, esta última con un 50 de bajas.

Los nacionales también han consumido sus reservas divisionarias, pero reciben abundantes refuerzos. Al Alto Tajuña han ido llegando unidades de choque de otros frentes, a la 152 División Marroquí del General Rada, incorporada ya desde los primeros momentos se van sumando la 2ª Brigada de la 61 División de Navarra del General Muñoz Grandes, al mando del Tte. Col Esparza, traslada a toda prisa  desde el Cinca y la Brigada Pueyo de la 18 División, integrada por fogueadas tropas africanas procedentes de la Ciudad Universitaria. Los nacionales disponen ahora de superioridad de medios y el día 7 pasan al contraataque en el sector de Abánades, donde la lucha será especialmente dura en Vértice Cerro, férreamente por el 550 Batallón de la 138 BM ante la I Bandera del Tercio, el 3er Bon de Arapiles nº 7 y el 3er Tabor de Alhucemas GFRI nº 5. También en el sector oriental los nacionales están decididos a arrebatar a los republicanos los valiosísimos observatorios conquistados en las tierras altas y el 16 de abril lanzarán una contraofensiva con cinco batallones y abundante apoyo artillero y aéreo sobre las posiciones que defiende la 28 BM. Los Nacionales recuperarán las posiciones de Mocasilla, Molatilla y cota 1.206, pero no el Puntal del Abejar, donde el 109 Batallón cumple a rajatabla la orden de defender la posición “sin idea de repliegue y hasta el sacrificio” manteniendo la posición en manos republicanas hasta el final de la guerra.

Finalmente el 18 de abril el frente se estabiliza en un trazado más algo convexo hacia el norte, la magra ganancia de los republicanos tras casi tres semanas de combates. La “Batalla Olvidada” había terminado tan súbitamente como empezó, pasando a ser una de las operaciones más eclipsadas de la historia de la Guerra Civil pese a la magnitud de los combates y fuerzas implicadas -prácticamente un cuerpo de ejército contra otro– y las más de 7.000 bajas sufridas entre ambos bandos.

Fotografía de Ismael Gallego Puchol

domingo, 4 de junio de 2017

La Batalla Olvidada - Programa 2017

Fotografía de Silvia Flich

La Batalla Olvidada
VII Jornadas de Promoción Histórico Cultural del Alto Tajuña 
Abánades - Guadalajara – España

Sábado 10 de junio de 2017

- 11:00 horas. Museo Histórico Municipal.
VI Concurso de Fotografía “La Batalla Olvidada”
Inscripciones y recogida de bases hasta las 13:00 horas y de 18:00 a 20:00 horas.

- 11:30 horas. Museo Histórico Municipal.
Inauguración de la muestra arqueológica: El sitio de La Enebrá.

- 12:30 horas. Museo Histórico Municipal.
Conferencia: “El cine en España durante la Guerra Civil Española: de los platós a las trincheras”.
Don Yuri Aguilar, profesor de Historia del cine en la Real Academia de Cultura Valenciana.

- 13:30 horas. Museo Histórico Municipal.
Proyección del video: “Abánades desde el aire” de Don Francisco Pino. Presentado por Don Ricardo Castellano.

- 23:00 horas. Frente al Song Bar López.
VI Verbena Popular: “Un viaje musical en el tiempo a la auténtica España de nuestros abuelos”
Actuación estelar de Natalia Mellado, acompañada al piano
por Raúl Ramos y a la guitarra por Juan Hernando Celi.
V Concurso de trajes de época durante el baile. Entrega del premio a la mejor pareja en el descanso.

- 00:00 horas. Frente al Song Bar López.
Presentación, a cargo de Bernardo Vázquez, y proyección del videoclip “Abre tu la puerta” de The Refrescos, grabado íntegramente en Abánades durante La Batalla Olvidada 2016.

Domingo 11 de junio de 2017

- 12:30 horas. En el cerrillo de la Peñuela.
Recreación Histórica.
Episodio: "La lucha por las tierras altas".

- 14:00 horas. Plaza del Juego de Pelota.
Acto de Clausura.

- 14:30 horas. Parque del Agua.
Comida de Hermandad. Adquisición de tickets en el Song Bar López.

- 17:00 horas. Museo Histórico Municipal.
Visita guiada: “La Batalla Olvidada en el Museo” por Don Julián Dueñas Méndez.

Organizan:
- Asociación Madrileña de Recreación Histórica “Frente de Madrid”
- Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades

Apoyan:
- Ayuntamiento de Abánades
- Diputación de Guadalajara

Colaboran:
- CSIC Incipit
- Asociación Cultural Amigos de Abánades
- Song Bar López
- Hotel Rural Los Ánades
- Gallego i Puchol, comunicación y publicidad 360º

Participan:
- Asociación Frente de Aragón
- Asociación Línea XYZ
- Ejercito del Ebro
- Ejercito del Turia
- Asociación Española de Recreación Histórica
- Frente del Nalón
- Primera Línea
- Asociación Batalla de Belchite
- Retaguardia Zaragoza
- Recreadores de Galicia
- Lo Riu

martes, 15 de noviembre de 2016

El Museo - Tercera Parte

Ellos se fueron y nos dejaron sus cosas
Los campos quedaron yermos, los ganados emigraron o acabaron en la sartén del rancho de los soldados. A la vida cotidiana previa al conflicto sucede esta excepcionalidad de tanta gente movilizada, con el tiempo se hizo también cotidiana. Aparecen restos de medicinas antirreumáticas, cucharas, tenedores, platos de aluminio, botones, hebillas, cepillos, etc. Utensilios para la alimentación y el cuidado personal, sobre todo. Pocos objetos personales, una medalla de la Virgen apareció en un combatiente falangista así como otra de un pueblo cántabro. La arqueología es una gran fuente de información.
Fotografía procedente del Archivo Rojo
Hay una fotografía de varios soldados republicanos con una lugareña que lleva en los hombros una toquilla de lana, recuerdo haberlas visto durante mi infancia en las mujeres mayores, la paisana sonríe junto al grupo de soldados. Poca documentación gráfica y escrita encontramos. La convivencia tuvo que generar grandes amistades y enemistades, amores frustrados, muchos recuerdos, grandes añoranzas y momentos de inspiración. Recordamos las esculturas que aparecen en el paraje de Las Puertas, eran momentos tediosos, la esperanza de que esto acabe pronto y volver a la vida anterior a sus novias, madres, amigos, a labrar sus tierras, poner en marcha sus talleres, tocar en la orquesta…, cada uno tiene en la cabeza su proyecto de vida en paz.
Recordemos la película de Berlanga, La Vaquilla, en la que los maletillas, de bandos enfrentados, se despiden con un abrazo y diciéndose: A ver si esto acaba pronto y formamos cuadrilla…
Al principio de la visita veíamos los carteles propagandísticos, es en esta sección donde la tecnología servirá para difundir noticias, tenemos una radio, periódicos, máquina de escribir y también un gramófono. La propaganda es fundamental en una guerra, la radio era el internet de la época, servía para dar noticias, no siempre verídicas, instigar e insuflar ánimo a los partidarios, arengar a los combatientes o demonizar a los adversarios. La música cubría gran parte del tiempo, la mayoría militar pero también la copla y la jota dependiendo de la zona geográfica. Se dice que por nuestro pueblo vino a arengar a las topas Miguel Fleta, pero no está confirmado, lo que sí es seguro es que se oía por la radio y probablemente también en el gramófono.
El conflicto creó un género de canciones, en muchos casos con música regional, pero con letras que se ajustaban a las circunstancias: No pasarán, Si me quieres escribir ya sabes mi paradero…, Tengo un hermano en el frente…, El vino que tiene Asunción…, Ay Carmela, Anda jaleo… Hasta nosotros han llegado algunos usos de aquella terminología, todavía nos referimos al Parte, el noticiero diario, en clara alusión a los partes de guerra, tendenciosos y poco fiables que se emitían compartiendo espacio en aquella radio con música y chistes del momento.
La prensa era otro medio de comunicación, menos eficaz que la radio, pero perdura en el tiempo, Lo escrito, escrito está, queda constancia de ello. Solía ser tan mentirosa, tan tendenciosa como la radio. Sobre la pared hay recortes de periódicos de la época en los que aparece la batalla del Alto Tajuña.
La máquina de escribir fue utilizada, fundamentalmente, por los corresponsales de guerra extranjeros. En La forja de un rebelde de Mario Camus, vemos cómo Arturo, el protagonista, trata de censurar, en el edificio de Telefónica de Madrid, a los corresponsales de periódicos extranjeros, la falsa noticia de que Franco había entrado en Madrid en los últimos días de 1936.
La máquina de escribir daba un soporte más oficial, aunque se tuviera muy buena caligrafía, de estas máquinas salieron edictos, bandos, proclamas de los dos ejércitos.
Detalle de la gramola expuesta en el museo
El gramófono, el tocadiscos de la época, tendría la función de reproducir música para deleite personal pero también para propaganda entre trincheras cercanas, frente a frente. Los combatientes se insultaban entre ellos con estas frases: Hijos de la Pasionaria, queriendo decir que esta histórica militante comunista era una puta, contestándoles los otros; Hijos de cura, llamándoles de esta manera también hijos de puta por el carácter de castidad que procesan los sacerdotes.
Atrás dejamos un proyectil con carga hueca que portaba propaganda en favor del ejército de Franco. No fue muy usado este sistema propagandístico.
Amplias vitrinas ocupan el frontal de la antigua fragua, estos objetos que aquí se exponen los hemos resumido en la internacionalización del conflicto y la vida cotidiana en las trincheras y la retaguardia. Queda por último una vitrina estrecha, ocupando bien el espacio disponible, en la que aparecen restos de botellas, latas, cristales y cosas aparentemente inconexas, son objetos encontrados por los arqueólogos en las excavaciones de las trincheras. Son sumamente elocuentes ya que nos habla de la procedencia de sus propietarios y nos da una idea del mapa de la división de la España de la época. Valga un ejemplo para constatarlo, en la zona nacional se encontraron unos cascos de cerveza Cruz Campo, la fábrica está en Sevilla. En la zona republicana apareció una botella de coñac Peinado, procedente de Ciudad Real. Latas de conserva gallegas, de carne de Mérida con los nombres y la estética de los nuevos ocupantes. Sabido es que en la zona republicana quedaron las fábricas de papel de fumar y en la zona nacional el tabaco, con proyectiles sin carga se intercambiaba para poder fumar.
Hemos llegado al final de la muestra. Todo este material encontrado, así como los comentarios, nos conducen a la gran ofensiva que tuvo lugar en la primavera del 38 donde los muertos se contaron por miles. Aquí lo hemos bautizado como La Batalla Olvidada, en algunos documentos se refieren a ella como la ofensiva del Alto Tajuña, no pasó a la historia como la de Jarama, Brunete o Belchite, pero no por ello fue menos cruenta. Tras varios días de lucha, donde se cree que se llegó al cuerpo a cuerpo, la batalla quedó en tablas y se mantuvo así hasta el final de la guerra. Los interesados en ampliar este apartado, así como conocer a los mandos y tropas que participaron en la batalla, disponen de una pequeña explicación que está impresa en el Museo.
Dos mapas encima de estas vitrinas señalan con precisión cómo estaban estos parajes antes y después del enfrentamiento.
Como alegato final, hemos querido pasear por el Museo con el mismo espíritu que aquellos que con tanta exquisitez lo han expuesto. Como decíamos al principio es muy difícil no tomar partido, todos tenemos una ideología y una forma de ver el mundo, nuestros compatriotas lo llevaron a puntos extremos. Lo mismo ocurrió en toda Europa, sembrando la tierra de millones de muertos. Esta ingeniería social que se quiso implantar en la mitad del siglo pasado nos debe hacer reflexionar en cómo deben ser las cosas.
Hoy pertenecemos a la Unión Europea, donde los gobiernos se han ido alternando entre la democracia cristiana y la socialdemocracia apoyados por los liberales en determinados momentos. Son formas de gobierno que toman el humanismo como principio, con diferencias, pero con algo fundamental, la búsqueda del bien común, la justicia y la libertad como elementos fundamentales que sustentan nuestra convivencia.
Una curiosidad nos embarga, ¿cómo reacciona el público que visita el Museo? ¿Respetuoso y callado llevándose sus reflexiones a otros foros? ¿Toman partido y ensalzan lo que más les interesa? ¿Indiferencia? Habrá de todo.

Los objetos se muestran, no se demuestran, como mucho esta demostración  en el campo técnico, en cuanto a las opiniones con frecuencia aflora la pasión y se obnubila la razón, pero siempre debemos buscar la VERDAD, no nuestra verdad, ya nos advertía Aristóteles: «La verdad se dice de muchas maneras, pero es una».

Antonio Gutiérrez Layna

Placa conmemorativa en el exterior del Museo Histórico Municipal

viernes, 11 de noviembre de 2016

El Museo - Segunda Parte

Ellos de fueron y nos dejaron sus cosas

Atravesando el hueco de una pequeña puerta que daría entrada a la antigua fragua, encontramos la mayoría de las piezas de este museo. La franqueamos escoltados por dos banderas, una tricolor y otra bicolor, justo encima de este paso nos sorprende una bandera requeté o carlista. Pocas cosas encierran tanto simbolismo como una bandera. Las dos banderas pretenden representar al estado español, el mismo espacio físico para distinta concepción social, territorial y cultural. Abundan las definiciones para situar esta realidad física pero sumamente compleja desde el punto de vista de las emociones, así tenemos nominaciones con sus adjetivos para definir patria, nación y país. La bicolor con el águila imperial representa la unidad del territorio bajo una sola dirección, dictadura, además de otra simbología aportada por las facciones que combatieron junto a ella. La tricolor también pretende representar la unidad del territorio pero en la diversidad, o sea, el federalismo. Ambas tienen muchas cosas en común, las Columnas de Hércules con su lema Non Plus Ultra, no más allá, ninguna hace alusión a la corona, no aparece la flor de lis borbónica y sí hacen alusión a los distintos territorios que componen España, agrupados bajo la concepción social, económica, cultural, religiosa, artística… y todo lo que define la vida en común al hombre. Tenemos la bandera falangista y la de las juventudes socialistas, son antagónicas, es el reflejo de la España de la época, no debemos olvidar la bandera anarquista y la requeté. En este contexto prerrevolucionario poco podían hacer los republicanos, demócratas o monárquicos constitucionalistas. Sin querer hacer sociología, es difícil pasar por alto las circunstancias que tras el golpe militar llevaron al país a dividirse en dos en un conflicto que duraría tres años.
Bajo estas banderas, sobre una mesa, hay unos proyectiles semidesgajados, abiertos, una clara alegoría de la destrucción, de las consecuencias de la guerra o por lo menos así lo interpretamos. Parece decirle a las banderas: esto habéis conseguido, la fuerza hace reventar las cosas, utilizad la razón. No deja de ser una interpretación un tanto poética.
Tras el levantamiento de las tropas en África y la división del ejército en la península, el sistema de levas, como la mayoría de la administración queda dividida. Los partidos políticos trataron de persuadir a la población para que se alistase a su causa dando lugar a la aparición de una cartelería propagandística muy creativa. Al lado de las banderas partidistas, estratégicamente situados y aprovechando las columnas del edificio, tenemos ejemplo de estos carteles llamando a la participación con estética fascista o apelando a la unión proletaria, incluso hay un llamamiento a la guerra en francés.
Exposición fotográfica temporal de Javier Marquerie
La internacionalización del conflicto es el reflejo de la división que había en el mundo en esa época, fruto de las diferentes escuelas filosóficas. Es sin duda imprescindible el estudio de la historia de las ideas, aunque algunos consideran que todo fue fruto de la situación económica, la pérdida de valores espirituales, etc.
Nuestra guerra se internacionalizó y cada bando buscó y obtuvo sus apoyos. La participación en el conflicto de potencias extranjeras es muy controvertida, lo pasaremos de soslayo solamente haciendo mención, como veíamos en el apartado de las bombas, al armamento encontrado en la zona.
En la mayoría de las vitrinas abunda la munición, así como algún casco, bayonetas, balas y vainas con sus cargadores, hay una vitrina entera dedicada a las bombas de mano. El ejército de Franco se abasteció fundamentalmente de material alemán e italiano, se sabe que también hubo asesores de estas nacionalidades en nuestro pueblo, sostuvieron parte de la retaguardia italiana que en la primavera de 1937 lanza la ofensiva para llegar a Madrid, conocida como Batalla de Guadalajara.
El ejército republicano se abastecía de muchos sitios, pagaba el armamento y la guerra es un negocio para muchos a pesar de la política de no intervención acordada por las democracias occidentales. Aparecen municiones francesas, rusas, checas, polacas, mejicanas, canadienses… Al igual que el ejército rival, también tuvo sus asesores, la mayoría rusos. Si el ejército de Franco se trajo unos cien mil moros, en nuestro pueblo participaron dos tabores, apoyando a la República vinieron unos sesenta mil brigadistas, las llamadas Brigadas Internacionales. No hay constancia de su presencia en nuestro pueblo.
Varios cargadores de ametralladora de distinta procedencia
Siguiendo el paseo por el Museo nos encontramos en un rincón unos pilares de hierro entrelazados con alambre de espino. Un rollo de este alambre nos dice que eran muchos los lugares donde se cortaba el paso bien para defensa bien para delimitar una zona de otra, eran vallas, muros, cercas. Estas palabras se oponen a puentes. La separación está constatada y el maniqueísmo triunfa: o estás conmigo o estás contra mí, no hay término medio, la terminología no deja dudas, zona liberada o zona ocupada dependiendo del hablante. La abundancia de este material, tanto de guerra como de restos en general de la contienda, hizo que durante varios años después los habitantes de Abánades vivieran de la búsqueda de chatarra. En toda la zona aparecen fincas valladas con alambre de espino procedente de estas trincheras.
Un maniquí con un poncho que le cubre gran parte del cuerpo, parece ser que entre cuatro formaban una tienda de campaña, es la única muestra de indumentaria, siendo los uniformes una parte importantísima para reconocer la ideología, la estética y la concepción general de lo que representan. Una de las jornadas que organiza el Museo trató de la indumentaria de los combatientes, fue muy interesante. No sabemos si hay reproducción gráfica de estas jornadas, pero no se puede dejar pasar este punto. Difícil sería traer un avión o un carro de combate pero la indumentaria estaría al alcance de nuestras posibilidades. Desde aquí la sugerencia y el agradecimiento.
Unas cuantas maletas de la época se amontonan en el siguiente espacio. Cuando uno ve una maleta lo primero que le sugiere es el viaje, pero viajar se hace de muchas maneras, no nos referimos al medio, estamos en guerra y aquí el lenguaje es desplazados, socorridos, refugiados, los adjetivos son muchos calificando o determinando otras tantas circunstancias.
Cuando las tropas se incrementaron y estaba próxima la ofensiva, marzo de 1938, no era posible pastorear o labrar la tierra, los habitantes del pueblo se vieron desplazados a otros pueblos con sus ganados y enseres hasta que la situación se estabilizase. Algunos, que tenían ideología definida, buscaron refugio en las autoridades para que protegiesen su vida, de una manera u otra la convivencia está rota y la maleta preparada. En la exposición aparecen las maletas de madera utilizadas por los soldados al incorporarse  a filas.
Atrás dejamos una vitrina con documentos de la época, la preguerra y la posguerra, la dejaremos para otro tipo de análisis. Estamos metidos en el conflicto y aparecen por primera vez los protagonistas. Una gran fotografía, ampliación de una pequeña, muestra a un grupo de soldados vestidos de paisano, sonriendo, con los bigotillos de moda en la época y la estética de ese tiempo. Esta foto fue donada por los familiares de uno de estos combatientes, un músico catalán afamado en ese momento y que tocaba en una orquesta en Barcelona. Hay una sardana compuesta en esos días que recoge el sentido de los combatientes catalanes en estos parajes, Catalanes en la Alcarria es el título. Sirva este ejemplo para reseñar la mezcla de gentes, condición social y procedencia geográfica que convivieron en  las trincheras.
Soldados catalanes de la 138 Brigada Mixta del Ejército Popular en el frente de Abánades
Había vida cotidiana en la retaguardia dentro de la excepcionalidad que supone tanta gente movilizada, no siempre se estaba tirando tiros, aunque sí había que estar preparado para ello. Pero quedaba tiempo para bromas, juegos y actividades diversas, Te veo en el aire como la Petra de Canales, broma o burla, según se mire, que se le gastaba a una tal Petra, natural del pueblo citado, parece que los soldados republicanos le prometieron llevarla a Rusia en su aeroplano. Los arqueólogos encontraron juegos de damas rudimentarios hechos por los soldados.
La República tenía un programa de alfabetización, aparecen muchos tinteros. Atrás dejamos una vitrina con elementos de higiene personal, brochas de afeitar, maquinillas de cortar el pelo, marmitas para el rancho, botes de conserva abiertos con la bayoneta. Hay una frase que quedó en la memoria colectiva, Hay más gente que en la guerra.
Pequeña colección de tinteros de trinchera

lunes, 7 de noviembre de 2016

Ganador V Concurso de Fotografía "La Batalla Olvidada"

Fotografía de Virgilio Hernando
Virgilio Hernando - Primer Premio al Mejor Reportaje.
Un único premio, consistente en un fin de semana para dos personas en habitación doble, en régimen de alojamiento y desayuno en el Hotel Rural Los Ánades de Abánades valorado en 297 Euros, y trofeo exclusivo consistente en una granada de mortero de 81 mm de calibre como las utilizadas en la batalla y grabada a tal efecto.

Fotografía de Virgilio Hernando
El Accésit a la Mejor Fotografía ha sido declarado desierto por falta de unanimidad. Nuestra enhorabuena al ganador y nuestro más sincero agradecimiento a todos los participantes. La entrega del premio tendrá lugar en el Museo Histórico Municipal de Abánades (Guadalajara) en día y hora por determinar. Os mantendremos informados.

Fotografía de Virgilio Hernando